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Reseña escrita para Mus y publicada el martes 26 de febrero de 2006.
Los Coléricos, Amigo Imaginario, Santos Dumont
Miércoles 20 de febrero, ciclo Viva Conce en La Batuta
$2.000
Rodrigo Alarcón L.
Los Coléricos inauguraron la noche con “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band” cantada por el baterista Juan Pablo Ramírez y finalizaron su presentación con una espontánea y más sucia “That’s all right (mama)”, de lo primero que cantó un niño llamado Elvis Presley. Y esas son dos buenas pistas para describir poco más de una decena de canciones que se oyen entre aquellas versiones. “Tan dulce” es un adecuado ejemplo del repertorio: intercala estrofas apuradas por un riff demasiado parecido al de “Anarchy in the UK” (de The Sex Pistols) con coros melódicos donde el cantante armoniza con sus compañeros. Pareciera que la música de este grupo nunca termina de despegar, aunque suenan ajustados y los aplausos de unos cuantos espectadores parecen desmentirlo.
Amigo Imaginario, la banda de Mauricio Melo, es más precisa sobre los instrumentos y toca canciones aún más melódicas, pero tienden también a ser más planos. Quizás porque el ritmo de las canciones es similar, o porque la afinada Olga Ostria cae siempre en coros parecidos. La regla se rompe con Raúl Morales en teclado, cuando el tempo cambia por lo que Melo presenta como un bolero, con la más urgente y guitarrera “No te engañes” o con un cierre más atrevido, ruidoso y extendido, donde incluso se escuchan notas de los primeros Pink Floyd.
Solo esos dos grupos están anunciados en cartelera, pero la mayor parte del público se encuentra aquí por el tercero. Es un secreto a voces y se encargan de corroborarlo los músicos que ya pasaron por el escenario al finalizar sus propios shows cuando anuncian a Santos Dumont. La banda vuelve a escena a más de cinco años de su última presentación (en septiembre de 2002). Los asistentes, dispersos por el lugar, se alistan para conocer la versión 2008 del grupo, que es casi idéntica a la que decidió la separación: Julián Peña (voz y guitarra), Mauricio Melo (guitarra), Alberto Rojas (bajo y coros) e Iván Molina (batería), con la compañía del tecladista Raúl Morales.
La presentación es tan contundente como breve, y quizás parte de lo primero se deba a lo segundo. Apenas tocan dos canciones, pero es suficiente para emocionar. La primera es la más conocida, “Ayer“, y en las primeras filas provoca un incipiente coro y varias sonrisas que se repiten en los rostros de los músicos, quienes intercambian miradas mientras el tema avanza. El inicio de esa canción es dubitativo, pero con “Lee en el espejo” se afirman sobre el escenario y despachan una vigorosa versión, animada sobre todo por las baquetas de Iván Molina. Se pierden los detalles del teclado y los coros de Alberto Rojas, pero la energía que proyecta ese par de canciones deja a muchos pidiendo más. En pocos minutos, el regreso de Santos Dumont ya es historia. Y bastaron dos canciones para justificarlo.
Foto: Tamara Sancy
Ver también: Adictos al ruido
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